viernes, 17 de abril de 2015

Agua perra

Estamos en esos días de abril donde una como mujer no tiene idea como definir el resto del año, no sabemos si queremos pasar las lluvias solas o acompañadas del perro o el gato. 
Las que viven su sexualidad como leonas en celo prefieren pasar esas próximas lluvias antes de tiempo bajo la ducha de un motel, enternecidas por cariños falsos y palabras casi mudas, llenadose entre las piernas del liquido de las pasiones y la vida. Enterrando el cuerpo en sabanas ajenas con hombres ajenos.
Luego de pasar esas placenteras horas bajo esas lluvias de pasión viene el estremecimiento, y a la que no le venga que se convierta en Dios. Y a quien se estremezca: vaga entre sus hormonas buscando la dicha y la respuesta a la pregunta del por que leemos tantas promesas de amor siendo testigos de la deshonestidad. 
A veces siento asco, ver fotos leer cosas que nadie me mandó a leer, pero aun así me doy cuenta de lo que me convertí, de lo que te convertiste, de lo que nos convertimos. De orgullo hay que tragarse muchas palabras, yo preferí escribirlas y tomarme una agüita perra pa' quemar el nudo que se me hace en la garganta esperando la lluvia y virarme con ella. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario