domingo, 4 de diciembre de 2016

El zorro

Hace algunas publicaciones escribí sobre la impresión que tuvo una prima al ver en mi pieza una cajita de condones, que adorable, sólo tenía veintidós años. 
Bueno hoy tendrá sentido esa cajita de condones. Durante un largo periodo me costó entender lo que era el sexo casual, pero como era tan estúpida no sabía que lo de casual era realmente casual y no "programado". Pasé por un periodo en el que no me gustaba nadie, no quería nada con nadie (como lo es la mayor parte del tiempo) y no sabía que hacer para tener un rico encuentro sexual, hasta que encontré al zorro, así se hacía llamar. No era el tipo de tipos que me gustaba, pero era alto y eso ya era un punto para hacerlo de mi tipo. Recuerdo que había llegado al acuerdo de ir a su casa, al salir del trabajo me iría directo a su madriguera. Esa semana fue rápida, fije una cita para depilarme y compré una caja de condones, creyendo de manera ilusa que me darían como caja. No sé en que momento se me pasó por la cabeza acceder a tal circunstancia, llegué al metro y fuimos a una botilleria para tomar algo y romper el hielo, el había comprado una cerveza para él solo (de litro) y yo tuve que pagar la mía, la cual no logré terminarme. Llegamos a su casa y empezó todo el manoseo, el babeo y esas cosas, ni siquiera logré quedar en pelota. al tipo simplemente no le funcionó el miembro, se levantó de su cama y yo quedé ahí, indignada de haber hecho tanto por nada, con mis ganas tiradas por la ventana, mi autoestima con duda por no haber provocado algo y con dinero mal gastado en condones que ni siquiera eran de su medida. Me paré, fui al baño y luego agarré todo rápidamente para irme, solo antes de irme le pregunté "¿se me queda algo?" el muy tarado miró a su al rededor y me miró callado con su cola entre las patas y se encogió de hombros, y le respondo "si, las ganas...chao" y me fui, indignada a tomar un jugo con la Michelle, a contarle mi desastroso encuentro casi sexual con el zorro, que de zorro no tenía nada, ni la astucia ni las ganas. 
Y ahí quedó mi caja de condones, con un raro destino, de seis, dos resultaron ser prestados para un amigo que tenía una situación para el fin de semana, me quedaron cuatro, de los cuales uno fue inflado en un evento, otro fue usado como bombita de agua, otro fue usado y extraído a la rápida y el último se lo llevaron puesto, sólo me quedé con una triste caja vacía, una patada en la raja por un viejo mal entendido de la procedencia de la maldita caja de condones. 



domingo, 27 de noviembre de 2016

Amor eterno e inolvidable

"Bueno, nada es eterno, ni el plástico. Sólo tratar de guardar el respeto por algunos recuerdos".

Con esa primera alusión quiero abrir esta nueva historia, hace unos días un nuevo amigo me contaba sin mucho detalle que había terminado con su pareja. Sólo (sin haber tenido éxito anteriormente)atiné a decirle que nada era eterno, luego me traje tal análisis hasta mi casa ¿es posible realmente que el amor nunca sea eterno? 
Es muy raro ya en este siglo querer proyectarse con alguien, tener vida en pareja o tener ganas de poner más seres humanos sobre esta tierra. Entonces llegué al punto de comparar su historia, la historia breve de mi amigo, con la historia de la hermana de una amiga, y así continué, poniendo a más personas en esta cadena de breves, y a la vez largas historias de amor. 
Usualmente la idea del amor siempre la llevamos al plano de pareja, amor de pareja, las cuales pueden durar "hasta que la muerte nos separe",o hasta que dejemos de lado el amor romántico o lo que sea que a los filósofos se les haya ocurrido escribir. Hoy con mucha simpleza y abandonada a la idea sobre esto de "nada es para siempre" muchas veces me hace dudar...las separaciones, el no querer asumir que ya no somos dos, y pensar en quien dedicamos tiempo, con quienes tal ves hicimos el amor incansablemente, ya no estarán nunca más para sentir ese placer de no solo satisfacer, sino que también amar.
Entonces fue así que mi amigo, quien ha tenido las cosas muy claras desde que decidió tener la vida que tiene, y así también pensé en la hermana de mi amiga, quien probablemente,  no ha tenido la determinación para sujetar su corazón y no siga siendo tan blando después de caer siempre sobre la misma piedra...también pensé en mi madre a quien vi amar firmemente al único hombre que ella consideró el amor de su vida. Sufrimos un rato por ese par, quien creímos nuestro complemento perfecto, esa persona que te puede brindar los mejores momentos de su vida. Lo cierto es que...de estas breves historias de amor que a veces causan decepción, quizás ni tu ni yo nos habíamos dado cuenta antes, que si, hay un amor eterno e inolvidable. Ni tu ni yo ni el resto de las personas quedamos faltos de esta fantasía que jamás termina pues esta consiste en ese amor que creemos perdura hasta después de la muerte. Quizás para algunos suene una ridiculez, pero el único gran vinculo que dura toda la eternidad, eso que puede ser infinito, sin importar edades y vivencias es el amor que sienten los padres a sus hijos y viceversa, así fue como asocié esas breves y largas historias de amor, y cada historia de amor que vivimos. No todos son para siempre ni hasta que la muerte nos separe, aun así contamos con ese incondicional amor de nuestros padres, en mi caso de mi madre y a esos amigos a quienes quieran seguir forjando sobre firme cimentos ese amor, las ganas de poner más vida sobre la vida. No es la compañía para no quedarnos solos, es la compañía que nos enseña toda la vida...duramente a ser libres.
Por eso he concluido que aunque no tengamos una media naranja tenemos una vida completa para vivir, puede ser que mandando a la mierda a esa persona que nos dio la vida de manera constante, aburriéndonos de toda esa sobre protección, pero siendo muy consientes que el día que nos rompan el corazón estará esa persona para componerlo con comida, cariño y mucho amor incondicional, y si queremos cumplir con ese ciclo, cuando nosotros seamos unos viejos ya tenemos como respaldo ese magistral ejemplo de como unir los trozos de un corazón roto. 





   


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Miedo a los "defectos"

Hoy me acordaba de una cantidad de personajes a los que vi pasar durante mi infancia, don chiste, un viejo borracho que contaba chistes horrendamente aburridos, el campana, un punk que cada vez que me veía pasar con mi look de pendeja metalera se ponía a cantar blitzkrieg bop de los Ramones, el mítico maricón Carolo que gritaba más que los feriantes, paseándose con un muñeco en la feria,  y el jorobado Aurelio, que el simple hecho de tener una joroba lo convierte automáticamente en un personaje, y creo que el más importante puesto que de todos los seres humanos raros que he visto, era este quien más temor me causaba. Mencionar a ese número de personajes para dar una introducción al Aurelio merece un gran respeto, debido a que de los cuatro nombrados, el jorobado es el único que queda vivo. 
Todos los días mi vieja me iba a dejar al colegio, teníamos dos rutas las cuales siempre tratábamos de variar hasta que un día apareció el jorobado, a mi corta edad parecía ser el humano más abominable del universo, andaba a rápidos pasos con sus ojos saltones, pelo negro y patillas canas, el rostro más feo que jamás vi, parecía como si la creación le hubiese tirado los dientes... y fumando, siempre fumando...era horrible. 
Nunca me hizo nada ni puso "caras feas", pero era esa gran joroba la que me causaba, quizás, mayor impacto que su feo rostro.
 Después de algunos años yo crecí y a la salida del colegio siempre me iba con mis amigas quienes también quedaban impactadas por el feo ser humano. Hasta que un día no lo vi más, entonces me olvidé por completo de su existencia, y ni hablar de las veces que mis viejos me molestaron, una noche esperando en el estacionamiento del supermercado mi viejo le metió conversa al curcuncho, y yo en la parte trasera del auto escondida, cagada de miedo. 
Siguieron sumándose los años a mi vida, y así de la nada el otro día en la feria lo vi, estaba viejo, igual o quizás más curcuncho de lo que recordaba, su pelo era más corto y más cano. Cuando niña lo veía tremendo y ahora yo lo pasé considerablemente de tamaño. Imaginar que me causaba tanto espanto, y es ahí donde llegué a la reflexión, quizás cuantas veces el tuvo miedo de salir al mundo así, con su defecto que tanto temor me causaba. 
Hace unas horas entró a mi trabajo una mujer, no tenía más de treinta años y la miré detenidamente y esta vez supe no tener miedo. La mujer también tenía una joroba, la cara media torcida y aún así me pareció hermosa realmente. probablemente ella nunca le tuvo miedo a su defecto...y nosotros aquí...llorando por kilos demás, porque nos cortaron mal el pelo, por tener labios delgados, por tener la boca muy grande, por no tener la cintura soñada, por tener ponchera cervecera, por querer ser musculosos, entrados en carne o faltos de ella. Entonces aprendamos a mirar eso tan extraño y tan abominable con otros ojos. La joroba como una roca, los senos como colinas, las estrías como rayos que emergen de nuestra piel, la celulitis como pozas en donde hundir los dedos. 
En algún otro momento de la vida espero ver que ya no exista el miedo al defecto físico personal, quizás mi miedo al Aurelio era porque mi defecto siempre ha sido caminar cabizbaja, creyendo que yo entera era un defecto. 




domingo, 6 de noviembre de 2016

Doña Rosita la soltera (fragmento)

Esto no más que un copy paste, pero no deja de ser menos, son fragmentos de una obra teatral del dramaturgo español Federico García Lorca.
 Hace algún tiempo buscando textos y monólogos dramáticos me topé con este y comprendí que el amor llega pero no siempre se queda, algo similar me pasó, a menos que realmente sienta que no he vivido lo suficiente, entonces tal ves más adelante la vida pueda redimirme después de dejar de creer en ciertas cosas.  

" Me he acostumbrado a vivir muchos años fuera de mí, pensando en cosas que estaban muy lejos, y ahora que estas cosas ya no existen sigo dando vueltas y más vueltas por un sitio frío, buscando una salida que no he de encontrar nunca. Yo lo sabía todo. Sabía que se había casado; ya se encargó un alma caritativa de decírmelo, y he estado recibiendo sus cartas con una ilusión llena de sollozos que aun a mí misma me asombraba. Si la gente no hubiera hablado; si vosotras no lo hubierais sabido; si no lo hubiera sabido nadie más que yo, sus cartas y su mentira hubieran alimentado mi ilusión como el primer año de su ausencia. Pero lo sabían todos y yo me encontraba señalada por un dedo que hacía ridícula mi modestia de prometida y daba un aire grotesco a mi abanico de soltera. Cada año que pasaba era como una prenda íntima que arrancaran de mi cuerpo. Y hoy se casa una amiga y otra y otra, y mañana tiene un hijo y crece, y viene a enseñarme sus notas de examen, y hacen casas nuevas y canciones nuevas, y yo igual, con el mismo temblor, igual; yo, lo mismo que antes, cortando el mismo clavel, viendo las mismas nubes; y un día bajo al paseo y me doy cuenta de que no conozco a nadie; muchachas y muchachos me dejan atrás porque me canso, y uno dice: "Ahí está la solterona"; y otro, hermoso, con la cabeza rizada, que comenta: "A esa ya no hay quien le clave el diente." Y yo lo oigo y no puedo gritar, sino vamos adelante, con la boca llena de veneno y con unas ganas enormes de huir, de quitarme los zapatos, de descansar y no moverme más, nunca, de mi rincón. 
Ya soy vieja. Ayer le oí decir al ama que todavía podía yo casarme. De ningún modo. No lo pienses. Ya perdí la esperanza de hacerlo con quien quise con toda mi sangre, con quien quise y... con quien quiero. Todo está acabado... y, sin embargo, con toda la ilusión perdida, me acuesto, y me levanto con el más terrible de los sentimientos, que es el sentimiento de tener la esperanza muerta. Quiero huir, quiero no ver, quiero quedarme serena, vacía..., ¿es que no tiene derecho una pobre mujer a respirar con libertad.? Y sin embargo la esperanza me persigue, me ronda, me muerde; como un lobo moribundo que apretase sus dientes por última vez.
Estaba atada, y además, ¿qué hombre vino a esta casa sincero y desbordante para procurarse mi cariño? Ninguno. 
Yo he sido siempre seria. 
Soy como soy. Y no me puedo cambiar. Ahora lo único que me queda es mi dignidad. Lo que tengo por dentro lo guardo para mi sola. 
¿Y qué os voy a decir? Hay cosas que no se pueden decir porque no hay palabras para decirlas; y si las hubiera, nadie entendería su significado. Me entendéis si pido pan y agua y hasta un beso, pero nunca me podríais ni entender ni quitar esta mano oscura que no sé si me hiela o me abrasa el corazón cada vez que me quedo sola. 
 Sería el cuento de nunca acabar. Yo sé que los ojos los tendré siempre jóvenes, y sé que la espalda se me irá curvando cada día. Después de todo, lo que me ha pasado le ha pasado a mil mujeres
 Como que no hay cosa más viva que un recuerdo. Llegan a hacernos la vida imposible. Por eso yo comprendo muy bien a esas viejecillas borrachas que van por las calles queriendo borrar el mundo, y se sientan a cantar en los bancos del paseo. 

sábado, 5 de noviembre de 2016

Amigos hombres

Quizás no suene como muchos esperan, pero lo cierto es que para mi, los amigos hombres sólo son pájaros de paso, hasta la fecha no he logrado mantener intacto a mi compadre cómplice de amores perros, planeador de venganzas,ese con el que te desprendes de tus gustos heteronormales y te conviertes en su socio, con quien miras culos en la calle a la par sin sentir celos, y que a su vez también te ayuda a escoger de manera animal dentro del universo del sexo al hombre que te puede hacer cagar en tres sentadas.
Conversaba con un cercano y sólo atinó a decirme que no tenía que esperar nada de nadie, es lógico. 
Hacer un análisis de como han sido mis amigos hombres conmigo no da para quejarse mucho, tomar cerveza, tirar la talla, pero lo cierto es que siempre van rotando y nunca logro mantenerlos en el tiempo. Creo que con mucha suerte esté año logré encontrar a ese amigo, no es hetero, pero es un hombre al fin y al cabo con quien logro hacer perfectamente todo y mucho mejor (aunque me saque de mis casillas la mayor parte del tiempo...le aprendí a querer).
 Pero de algún modo todo me lleva a cuestionarme el por que de las separaciones amistosas que tuve con anterioridad, cuando por fin sentía que podía tener amigos hombres, los enredos y preferencias aparecieron y no me consideraron más pese al alejamiento de lo que creíamos nos dañaba, sólo se alejaron de mi y no nos vimos más...yo también me alejé. Luego apareció el Juan, siempre hablo de él porque realmente en ese muchacho tuve un gran compañero, patadas y combos, vinilos y cassettes, pizzas y completos, galletas y helados, Mortal kombat en x-box y una triunfal paliza, un par de conciertos de heavy metal y salidas varias, y lo no menos importante, me presentó al que fue mi ultimo pololo. Pero toda esa hermandad no sería infinita como pensaba. Apareció la mina que por cierto también era mi amiga y quedó la cagá.
Luego me resigné y apareció el Pancho, mi pancha puta por siempre, con este puedo hacer la gran excepción, hasta el día de hoy nos hablamos con toda confianza aunque nos vemos muy poco debido al ritmo de vida que tenemos, trabajo de larga jornada y estudios, gracias a él conocí a otro cumulo de hombres de los cuales pude vislumbrar a un detestable y engreído saco'pelotas que tampoco puedo hacer gran alarde de su compañía, estuvimos juntos gran parte del tiempo, nos conocimos a tal punto que solo queríamos golpearnos y luego abrazarnos, pero por más que trate de culpar a los distintos intereses...siempre creo que lo que arruina todo tipo de relación es otra mujer en el camino, ya sea una nueva novia o una nueva amiga. Y como dijo mi estimado "no esperes nada de nadie". 
¿serán los celos lo que corroe toda esta necesidad de tener un compadre? el hecho que aparezca una mujer más osada, lista y dispuesta. Quizás como siempre digo son los intereses los que cambian, buscamos amigos que de mala cerveza tomen buena, que de fumar cigarros sean más bohemios y fumen tabaco suelto, de porro a cogollo, de báltica a kuntsmann, de pollos peruanos al local de la esquina o alguna picada con estilo, de unos rápidos completos a un "vamos a almorzar". Quizás entonces sólo fue un poco de madures la que tocó nuestras amistosas puertas que nunca estuvieron cerradas, quizás solo había un mosquitero y ahí algunos quedaron pegados. Tal ves llegó el momento de encontrar a ese amigo que no te de las patadas en la raja o puñetes en los brazos si no ese que te diga lo que te queda mal o bien, que maquillaje debes usar (porque hasta entre mujeres somos más brutas para tratar de recomendar algo) Quizás...sólo por usar algún mal dicho más, la amistad entre hombres y mujeres no existe...naaaaa que mentira más grande. pero ya, en serio ¿son estacionales los amigos hombres? de los que puedo considerar espero ninguno desaparezca de mi pequeño pergamino de amigoas. Y de los que se han lanzado a volar y pasar por la puerta y cruzar el mosquitero...BIENVENIDOS SEAN.  



lunes, 31 de octubre de 2016

Bailar con el feo

Siempre digo que nunca me pasa nada interesante, cuando las mismas catástrofes que me pasan son parte de una historia llena de risas, cosas raras, y momentos que muchas veces quisiera olvidar, aunque sean poco traumaticos. 
Yo no entiendo como la gente es tan hija de puta que todo lo que uno hace para unos está bien y para otros está mal y que prácticamente por el mismo hecho de querer ser gentil te crucifican y te dejan como el malo de la película. 
Durante el verano estaba como vaga por la vida me dedicaba a emborracharme por las noches y entablar conversaciones con amigos por facebook, sin sentido alguno, pasó una noche que me habló uno de mis contactos y resultó que el tipo me invitó a tomar unas cervezas, me hice la que no quería en varias oportunidades (porque realmente no quería), pero la sed me ganó, acepté salir con el tipo. Nunca nos habíamos visto pero coincidió en que varias veces estuvimos en el mismo lugar en determinadas fechas. El tipo vendía música lo cual era un paso para entablar cierta cercanía de manera siempre amistosa, nunca fui con la doble intención, sólo el copete, la música y una buena conversación. Pero a lo que yo iba ingenuamente después de tomarme tres cervezas era directo a mi casa y así fue. Esas fueron las tres cervezas de mi vida que resultaron un real desastre. Pudo ser peor, todo por querer ser gentil, pero creo que la honestidad con la que iba no fue suficiente para este descabellado ser que a diferencia mía buscaba algo más que una simple conversación. Error número uno, accedí ir al departamento de un desconocido sola, sólo por un atractivo "tengo muchos cassettes en mi casa". Fui fascinada hablando de música con el entusiasmo de un pequeñito, cegada completamente por las ganas de ver una gran colección de cassettes. Error número dos, decir que me daba miedo algo que realmente no me daba miedo, mientras conversaba con el hombre logre captar con la vista una vídeo cinta del exorcista, cualquier cosa dentro de ese departamento era más atractivo que el dueño, el weón sólo quería apagar la luz y hacer de las suyas, hubo un momento en que quiso a toda costa toquetearme, me tomaba de la mano y yo lo corría diciéndole que no se pusiera weón, luego trataba de tomarme por la cintura lo cual tampoco dejé que pasara. En un momento me miraba tanto que me dijo que mis pechos eran pequeños y que quería que me parara para mirar cuan grande era mi trasero...O SEA!error garrafal número tres, no me paré en ese momento para salir corriendo sino que esperé lo peor. Me paré, fui al baño y cuando volví el tipo estaba sentado con puras ganas de bajarse sus cochinos pantalones. Volví a sentarme y de la nada me habló de su pene, ¡su pene! después de los errores y el pánico inducido por creer estar con un completo y feo psicópata, todo pasó a ser una penosa situación que espero ninguno de los hombres que conozco realmente la pase. El muchacho en cuestión decía tener su miembro enorme a tal punto que se paró del sillón fue a su pieza y llegó con una cinta de medir. Sólo me paré con la fuerza de mi gran honestidad y no puse ninguna excusa ni hice alusión al incomodo momento y dije "me tengo que ir, mi mamá esta sola y me espera en casa". Bendita sea mi madre que aún vive. 
  

domingo, 16 de octubre de 2016

El jugoso pelambre

Vino mi prima, entró a mi departamento con la llaves que mi tonta mamá le dio por si pasaba alguna emergencia, uno nunca sabe; entró, yo no me quise levantar aún así sabiendo que era ella de todos modos, el taco maracoso suena aquí y en la quebrada del ají. Venia con motivo superficial, o es por el secador de pelo o por que no tiene champú o porque quiere que le preste hueás para las uñas y de paso llevarse unas toallas higiénicas; me pregunto que mierda hace con su plata a parte de comprar celulares nuevos y ropa para su cabra chica, oh si, comprar ropa, zapatos y celular nuevo, que dicha!

Nunca he sido de modernizar lo que tengo o de realizar grandes gastos, pero cuando hay que invertir, invierto bien, no me gusta la miseria ni pedir cosas prestadas, me apesta!

Abrió la puerta de mi pieza y me puso una cara inexplicable, la mire con odio al interrumpir mi tranquilidad, me dijo que era una mala persona por no abrirle la puerta, y bla bla bla, “talk with my hand darling”, luego se hizo la muy tonta, porque tonta ya es, y me preguntó si estaba mi mamá, obviamente no, y me pidió prestado un peine para teñirse el pelo y quita esmalte, no me quise levantar y como se sabe mi pieza de memoria, no sé como chucha, le dije que buscara, buscó en los desordenes de mi escritorio y luego le indique la caja azul en donde guardo mis esmaltes para las uñas, dentro de esta tenía una CAJA DE CONDONES, me miro con unos ojos como si se dijera a si misma “yo no sabia, y ahora todos lo sabrán, he descubierto el mundo y reafirmo que esta hueona es una maraca” mmm, bueno no,ella no lo diría jamas así con esas palabras, pero de esa manera lo interpreto yo, la mire con seriedad, la sexualidad y cuidarse no es un chiste.

- De donde sacaste esto hueona!! porque no son de los condones que entregan en el consultorio (risitas huevonas)-. Okey, le dejé claro que no soy lesbiana, pero ahora soy una tiradora empedernida, casi ninfomana,todo lo que ve mi familia en mi es algo demasiado extremo y satanicamente terrible, nunca había visto a alguien escandalizarse por una cajita de condones, ¿¡y de donde chucha sacó que yo me conseguía condones en el consultorio!? que paaaaabre!. No, aquí los términos de auto cuidado son otros, si quiero tirar, con condón y que los condones por favor sean buenos, la cosa es que de la última vez que traté de tirarme a un hueón no se le paró y ahí quedaron los condones. 

deprimente para mi saber que tengo una caja de condones que nunca fue usada e irónico que esté ahí haciendo pensar a quien pille los profilácticos, que soy soltera y me tiro al primer hueón que se me cruza. 

Solo le dije que los compré y siguió buscando, no encontró nada pero se fue con el jugoso chisme a su casa.

Para la gente estúpida, ver un condón es sinónimo de ser una persona  sexualmente activa, para la estúpida de mi prima ver una caja de condones de buena calidad y abierta, es que tengo un mino o varios y que me corresponde contarle todos los detalles de mi triste vida sexual de la cual ella ha de pensar que es muy satisfactoria. Al rato volvió y me dijo “¿estay viendo pichulas?”. 


jueves, 13 de octubre de 2016

He sobrevivido

Mi familia por parte materna es bastante numerosa, de doce hijos nueve son mujeres y de nueve, siete tuvieron niñas, somos un total de ocho primas contando solo a las mujeres y de mis tíos tengo tres primas más, osea, somos once mujeres, pero ya no sé que tan listas y dispuestas. 

Hace un rato revisando la cuenta de instagram de una de mis primas me di cuenta que soy la única mujer soltera de la familia, en este caso me consideraré una reliquia.

La mayoría de las mujeres en mi lugar la sufren por ser las únicas, cuando en mi caso ser la única me da la exclusividad suficiente, la que no tiene dramas con hombres, sin hijos y sin complicaciones. Pero he dejado un detalle, quizás no menor...somos tres las que vamos quedando solteras, una es sorda y no sale nunca de su casa, excepto las veces que viene a Santiago (la prima del sur) y la otra es down. Probablemente ya dejé de ser una reliquia después de estos detallitos, pero volviendo al tema, me considero oficialmente la soltera cuerda de la familia, sin hijos ni condoros (creo de manera inhumana que los hijos antes de los treinta son un error)digo, tengo un titulo de mierda de una carrera de mierda y un trabajo de mierda, pero a eso se reducen todas mis ambiciones y aspiraciones, quiero dejar de vivir con mi madre y quiero tener mis cosas como ha sido hasta ahora...eso me convierte en la autoproclamada soltera oficial, ya nada me importa, por lo menos tengo ropa, no creo estar enferma, soy una mujer saliendo del paso de la juventud buscando ser lo que soy naturalmente, no estoy loca, solo tengo mañas...okey muchas mañas, y aún así me encanta esto de ser la única que puede escupir al cielo sin que todavía me caiga un viscoso gargajo de contradicciones.


 

jueves, 1 de septiembre de 2016

3 AÑOS

Hoy empezó Septiembre, y es un mes bien particular, mi viejos se casaron en Septiembre, y un día antes de terminar el mes de agosto las cosas entre ellos terminaron para siempre. Hoy inició mi día como todos los días...nefasto, pero en el transcurso de la tarde a una de  mis compañeras de trabajo le dieron una sorpresa con un acto de amor que solo había visto en televisión o en fallidas películas de romance. Con previo aviso su pololo la había dejado plantada a la hora de almuerzo y no pudieron verse, que pena, ¡si viven juntos! pero lo que detonó la emoción fue cuando llegó su novio a nuestro trabajo, lo vi y tenía un ramo de flores entre las cuales distinguí unas hermosas rosas blancas. Con otra de mis compañeras nos miramos y no fuimos capaces de tolerar tal acto de romanticismo y nos fuimos a reír de la emoción a los probadores, quizás porque realmente estamos acostumbradas a la poca cosa, un chocolate comprado sin mucho esmero y una borrachera la cual deja que afloren todas las desvergüenzas, más algún escándalo pobre. Un acto que a cualquier mujer del tipo modernilla (así como una) diría "me da vergüenza ajena". Lo cierto que es para que vivan juntos y su novio se disculpe con tal acto me dejo pensando en otras relaciones, ya sean propias, de amigos o conocidos. La mayoría se abandona al acostumbramiento y lo cotidiano, pero esa relación irradiaba fuerza y pasión, lo que yo no he tenido en 3 años. 
Como bien decía, comenzó Septiembre y en septiembre me dejaron pagando la ultima vez, de ahí mis 3 años de sobriedad amorosa. Asumo con gran culpa que me da miedo intentar algo nuevamente, incluso por miedo al rechazo que es lo que más me he llevado en estos últimos años.
 Fuera de todas las mierdas, mi alma y espíritu saben muy bien que no necesito el amor de nadie, ni el calor, ni la pasión ni nada. Por el momento quedarme con el instante en que llegó mi adorable cliente muy agradecido por guardarle ropa para su estupenda mujer dándome como premio un pack de cervezas las cuales me tomaré con calma y a modo de celebración, después de todo, me quedan más viajes en autos de parejas que soportar, los novios de mi mejor amiga para alimentar, y quejas de mujeres comprometidas que tolerar. Sin dejar de lado la bella amarezza que comparto con algunas de las que van quedando conmigo, mirando con asco a los enamorados cuando se besan, que es algo realmente muy asqueroso, poniéndonos coloradas por cada cosa romántica y vergonzosa que pasa a nuestro idílico alrededor.
Así son mis 3 años de soltería, me dejaron pagando la cuenta. Él pensaba que yo había vuelto con un ex, cuando la realidad es lo que se aprecia hasta ahora. La gente es muy maraca cuando quiere. Yo no quise. 


lunes, 15 de agosto de 2016

Se queja la amargada, llora la guagua

Hace ya un par de meses llegaron unos vecinos nuevos al departamento de al lado, la pieza matrimonial colinda con mi pieza.
Unas cuantas semanas atrás, una noche de viernes comenzó una riña de pareja y yo para mi mala cuea tenía que trabajar al día siguiente, se golpearon, se gritaron huevadas. Daba como para llamar a los pacos y denunciar un evidente maltrato pero me envolé tanto con la pelea que...de pura casualidad, escuché todo lo que se "decían": 
"Maraca conche tu mare", "guacho culiao", "yo amo más a mi hija que voh", "flojo, borracho, drogadicto","voh que te vay con esas maracas" (el maraqueo parecía ser el problema de la situación) etc. Una cátedra de palabras de buena crianza por parte de dos personas de clase media baja con escueto vocabulario. De doce de la noche a tres de la madrugada duró todo este drama, entre conciliar el sueño y escuchar a este par de monos no lograba llegar a mi divino sopor. No fue de mala persona que no llamé, fue de justa, entre esos gritos y ahorcados llantos de mujer escuchaba un "¡matame, matame!" intrínseco que más que una inquietud me causaba una gran molestia.
Me levanté de mi cama para dar aviso a mi madre quien dormía plácidamente en su habitación y no sabía como remediar, se le había perdido el número de los pacos, así que mi opción más rápida y desesperada fue agarrar una piedra que guardo en mi pieza golpearla fuerte contra la pared y gritar, muy molesta, "¡QUIERO DORMIR CONCHE TU MADRE!" se había acabado el maldito show. No se ha vuelto a repetir semejante número gracias a la vida, pero esta no me ha dado tanto puesto que mis adorables vecinos insisten con sus ruiditos, antes del problema con las maracas me resultaba muy curioso otro ruido, sonidos sexuales, parece que la más ruidosa es la mina, llegaron y chum pa'entro, pelean y chum pa'entro. No quiero sonar a solterona amargada, pero que importa, ya lo soy, me enfada, a parte de tener que escuchar su maldita pelea, escuchar sus malditos sonidos a la hora que tienen sexualidad ¡no quiero escuchar a dos malditas personas tirando! pero mi gran consuelo es que nunca le he escuchad un glorioso orgasmo y justo hace un rato estaban de lo más más y muy muy pegándose algo que pudo ser el polvo de sus vidas, pero justo la bendita guagua se había puesto a llorar, nunca un llanto de bebé me resultó tan agradable.   

lunes, 8 de agosto de 2016

También me dejaron "odiando"

Sé muy bien yo que no es sano, mata el alma y la envenena, pero a veces ver a la persona que definitivamente no odias pero te causa ciertos deseos maliciosos hacia su persona, llega a ser una cuestión casi orgásmica,No por envidia ni por ego, ¡quizás por celos!. Este caso absolutamente lo ligaré a mi alta intuición a la hora de seleccionar personas y al momento de querer protegerlas. Les contaba hace un par de historias que él que posiblemente fue el gran amor de mi vida, se fue de esta ciudad sin avisar, sin despedirse, pero que me dejó un gran gusto amargo en diferentes ocasiones. Tenía una mina, "la poroto" le decimos con mis amigas, una mezcla entre zapallito italiano y Adrian de los dados negros, sería muy sugerente para hacerse una imagen en la cabeza, el punto es que la primera vez que la vi supe que me iba a cagar todos los planes que tenía (noviazgo; compromiso; casorio; casa; hijos; y ser muy felices...¡pero que idilio!) no me gustaba para nada la idea que él se fijara en una persona que yo sabía bien le haría mucho daño, no sé como, simplemente lo supe, me lo dijeron las entrañas al momento de verla. Hay que hacerle caso al cuerpo a veces, como aquel amigo que le apareció un orzuelo, pero eso es parte de otra historia...Prosigo; nada más, sólo lo supe y así fue, mi querido pasó un sin fin de sin sabores y amarguras a la vez, quizás la irracionalidad, quizás la edad e inmadurez, quizás el camino no fue pavimentado con buenas intenciones, pero así como sabía yo, lo terminó viviendo él, quedó tan chato de aquel cacho de ser humano que sólo le quedó la última gota de amor que me podía dar con la condición que solo fuera una única vez, por su decisión y no escucharme perdí yo, perdió la poroto y ganó otra que nada que ver. Me dejaste "odiando" querido, "odiando" de por vida a alguien que te hizo daño, y ahora ya no me desagrada por ti, es que sólo me desagrada y ya. Se convirtió en mi némesis...no es que no la pueda ver, es que la veo y me enojo, me perturba, pero ya. Me llegó a excitar de manera profunda su decadencia, tan joven y tan desgastada, como que ya no la odié tanto, pero me excitó verla varada en un sillón muerta de borracha y sola, "sola, sola, sola, sola, sola, sola" dijo la Angie Grace. "Dime con quien andas y te diré quien eres" dice el popular dicho, que a mi más que odiando, me tiene bien acompañada de grandes amigas que al menos son capaces de pararse y agarrarme del pelo para vomitar. Y la vi así...varada en un sillón, con el bofe entre las tetas y la boca, y luego vomitando en un rincón, tomando más aire quizá, y de vanidosa diré: por lo menos a mi me tocó ser tan bonita y tan borracha, pero el adefesio aquel, que nada tengo en su contra solo salió borracha por pendeja y agrandada. 



miércoles, 3 de agosto de 2016

Me emborraché en un bingo

Ay, como que me hartó un poco la cosa cursi de mis historias de amor, total lo único que hacía era acordarme de todas esas tragedias tipo Macbeth de mi vida amorosa que no llegaron (menos mal) a ningún tipo de humillación fatal. 
Pero a veces, una que es masoquista, necesita de la humillación, quedar hecha concha ante las adversidades de la vida, como sea, cuando sea y con quien sea. Digo, no era la primera vez que me emborrachaba, me emborraché muchas veces, cumple años de mi tata, bar, cumple años de amigos, sola en la mitad de la madrugada, conciertos,tocatas, etc, etc. Pero lo cierto es que esas borracheras son comunes, al menos para una tipa tan tranquila como yo. 
No soy de pegarme el show ni nada por el estilo, sentada o parada con la dignidad por el suelo, pero siempre sabiendo que necesito "un ratito más por favor", apliquese esto a la situación de no poder más y solo estar respirando más y embriagándome sólo con el hecho de vivir. Me emborraché en un bingo, "tan bonita y tan borracha" diría Janin Day, pero ahora quizá se preguntaron "¿quien era esa borracha?"- Pues yo, ¿quien más? el cansancio me absorbió así como yo a dos vasos de cuba libre y dos de mango sour. Lo que en mi pasada juventud sería solamente una simple y pobre previa, hoy fue la gota que rebalsó este cueeeeerpo. 
No me excedí creo yo, pero si siento que la vida me pasó la cuenta y me ha enrostrado mi poca vergüenza a la hora de empinar el codo. Revoltijos, mareos y vómitos,¡wakalaaaaa!
Definitivamente no nací para ser una borracha, ni te cuento la caña, menos mal tenía la fiel compañía de la Michelle, que me agarró el pelo y me puso la bolsa, amor y fidelidad para ella que me tuvo que ver así "tan bonita y tan borracha", y así para con el resto de las amistades que nada se mamaron pero que tal vez  mucho se rieron o impactaron de ver a esta semejante en tal estado etílico. 
Me queda sólo la experiencia de ser la mujer que se emborrachó en un bingo, quedé hecha bolsa y que desperté al otro día igual de borracha que al segundo antes de cerrar los ojos y dormir. No prometo nada, pero como dijo la Bridget Jones " La próxima vez no la voy a cagar".

lunes, 18 de julio de 2016

No se despidió

De vez en cuando reviso su perfil de facebook para mirar su sonrisa, ver a la mujer con la que decidió estar y darme cuenta que es muy feliz. 
Me acuerdo de tantas cosas. Al final no sé si le signifiqué tanto...al final no sé si lo conocí más después o antes, pero si hay algo que sé, es que le guardo aún un gran amor que muy difícilmente se irá; y como dice el dicho popular "ha pasado mucha agua bajo el puente"; la fuerza del mar se lleva las piedras, las arenas, pero no las rocas, y es que él era eso, todo lo que más se preserva y mantiene en un mismo lugar siempre, en mi corazón, alma o espíritu, algo dentro de mi que era sólo para él. Y no, no se despidió, me enteré sola, sin tener un hombro de alguna fiel compañera donde lloriquear o que simplemente me vieran putear al mundo escupiendo amargas flamas de desprecio y despecho, no había oportunidades por más que las buscara, no había modo de revivir el amor que algún día nos tuvimos, se fue nomas.
No habíamos hablado en meses, ¿que explicación me debía dar?.
 Pero si hay algo que siempre recordaré más que los años que ya se han ido, más que los besos que nos dimos, será una de las ultimas cosas que me dijo mientras caminábamos en busca de alguna solución... "este colegio se hizo para que nos conociéramos". 
Y no, no se despidió, se fue de la ciudad, se fue a donde el fuego es frío y el frío no es más que la sensación de un día común. 
Espero sea el hombre más dichoso,si no es así entonces me habré quedado con las ganas terribles de hacerlo feliz. 

jueves, 10 de marzo de 2016

La última vez que quise estar con alguien

Estaba revisando un viejo correo electrónico, soy de torturarme mucho con las palabras, pero no por lo que me pueda haber dicho la gente, sino de lo que dije yo en algún momento. 
A veces encuentro escritos y los desconozco totalmente por la fuerza que llevan esas oraciones, y me encontré precisamente con el espejismo de mis sentimientos abandonados hace algún tiempo.
Este año cumpliré 3 años sobria de relaciones amorosas, sin ser querida por nadie que no sean mis amigas, mi hermano y mi amada madre. Es raro sentarse a pensar por qué motivo una lleva tanto tiempo sola, no me incomoda, lo he pasado bien de algún modo u otro, me "pelé" lo suficiente como para seguir pensando que podría pasarme la vida sólo en simples "touch and go". Pero la realidad es que como mujer hay un diminuto e insignificante vacío que debe ser llenado con alguien, la esquina sin importancia del rompecabezas, y como buena recordadora y autoflgeladora...abrí mi viejo correo para revisar qué pasó con mi última esquina del rompecabezas sin importancia, que cosas le dije...y recordé en esas letras a una mujer sola dándose cuenta de lo maravillosa que puede ser. 
Recuerdo que lo quería mucho, pensaba que ese hombre sería el definitivo sin comprometer grandes sentimientos, sólo saber que el siguiente paso a dar era por fin llegar a amar a alguien sin tener que poner barreras y condiciones, pero el destino una vez más me dobló la mano, por pendeja, y es que haciendo pendejadas unas se da cuenta de lo que vale. Entonces me encontré con esa frase que me dolió, sin saber en ese momento que le escribía de manera honesta como me sentía: "...sólo fue la mala costumbre de pensar que yo no le importaba a nadie...". Esa fue una de mis explicaciones sin poner mi escudo protector de hombres malos, la frase en forma de filosa cuchilla con la que me he abierto los ojos para ver que el amor le llega hasta la más abandonada, porque al final uno cree, piensa y tiene  la idea sobre la soledad como un terrible mal.
La labor es dejar las creencias y concretar los actos de manera desinteresada. Porque así fue la última vez que quise a alguien, de manera fugaz, esperé más de mí que de la otra persona y terminé por descubrir que tengo algo mucho más incondicional que el manoseado amor, no sé cómo llamarle, quizá porque las palabras sólo reflejan un símbolo y esto que tengo es una acción impagable que será brindada al individuo indicado, que por cierto tampoco espero. 


domingo, 7 de febrero de 2016

La última vez

La última vez que lo vi traté de ir bien en mi onda y bonita, usé una blusa de gasa negra para tapar mi reciente tatuaje, a pesar de todo lo sucedido me daba un poco de miedo que lo viera y le causara una mala impresión.
Salí del metro, iba escuchando música de Henry Mancini, para ser más específica el tema de la película Peter Gunn. Me sentía como una espía enviada por mi propia madre, directa a sacarle toda la información posible. Me vio y me abrazó, hasta hoy me cuestiono un tanto la veracidad de ese abrazo, y me duele aún cuando le extraño y me confundo.
La última vez que lo vi parecía un viejo, con olor a viejo, con salud de viejo y un caminar bastante arrastrado, la piel amarilla y tratando de darme una muy mala solución de salud...hombre malo aquel. Pero así fue la última vez que lo vi, había pasado un año sin verlo, me paso un poco de dinero, del que nunca antes fue capaz de darme. Compró una cajita de mazapán para enviarle de regalo a mi mamá, por el aniversario decía. Luego nos metimos a un callejón donde había pequeños locales de churrasco y completos, hablamos de las tele-series y me preguntó por el pololo que tenía exactamente hace un año cuando nos vimos la penúltima vez y yo estaba entusiasmada con una relación que no tuvo buen fin. No me dijo nada ni tampoco trató de darme un buen consejo al verme tan desinteresada en un tema pasado, le restregué en su rostro la frase que de seguro no quería oír..."me dejó por otra" y se tomó su bebida. Después me dejó en el metro, y ahora que me acuerdo, enojada y todo siempre caminé de la mano con él, nunca se la solté, pero entonces parecía que él ya había soltado todo, incluso su perfecto pasado. Esa fue la última vez que vi a mi papá.
Con el tiempo sólo saqué una enseñanza de vida; a todas que hayan sufrido una pérdida no permitan nunca que les digan que les hace falta una imagen paterna o un hombre que se haga cargo de ustedes, los padres, es imagen con pelotas y barba la vamos formando nosotras mismas al trabajar, al tener ganas de superarse, al pensar en las posibilidades de tener hijos solas o acompañadas, al apoderarse de una maldita de vez de nuestras propias pelotas. La última vez que lo vi, yo estaba a punto de terminar una carrera sin una gota de su apoyo y sin reclamar nunca el coste. 

martes, 26 de enero de 2016

Naturaleza Femenina

Por ahí leí una vez, "el problema de las mujeres son los hombres", hoy con algo de duda podría brindar la razón a aquello. Pero, si, con toda seguridad puedo decir que hay hombres que nos traen muchos problemas existenciales. 
Soy una mujer joven buscando resolver esos misterios de la vida, no solo los que me tocan a mi, sino de las grandes protagonistas de mi vida, y si se fijan...protagonistas. Nuestras vidas son una constante teleserie donde el único final seguro es la ultima edad a la que la muerte toca la puerta.
En esta ocasión vengo con la interrogante ¿existe un final feliz? no me respondan, ni se respondan, el único final feliz que he conocido, y no directamente, fue el de la muerte en un sueño de la suegra de una amiga de mi madre, la muerte soñada por todo ser humano en esta tierra, sin dolor, sin pensar, sin comprometer ultimas palabras a nadie, un último largo aliento para hundirse en la cama y soñar para siempre, eso... eso es perfección. Dejando la muerte de lado como parte de nuestra naturaleza humana y el certero final, la muerte, hay otra cosa mucho más certera que la muerte y también parte de la naturaleza, para hacer este extraño pero real enganche, volvemos a los hombres, mi ejemplo es claro ahora, nunca he sido una persona de relaciones duraderas pero comprendo en las relaciones de pareja que, hombres y mujeres buscan equidad en sentimientos y acciones, pero como mujer no diría lo mismo. Una vez un amigo abogado me puso sobre la balanza en mi relación, en ese tiempo, buscando la justicia, el equilibrio, en esa relación, y me hizo comprender que siempre hay uno que tiene más el control sobre la situación y que en ese caso la persona que dominaba más en la relación era yo, y descubrí con el tiempo y los años que esa misma lógica la podemos llevar al cariño, el amor y las ganas de desear a la otra persona, nuevamente dejo la pregunta ¿podemos medir todos nuestros sentimientos y acciones hacia la otra persona? no hay un reloj ni un calendario, ni una pesa, ninguna tabla de medidas en cantidad o tiempo que pueda tomar el volumen de lo que llevamos dentro, por naturaleza femenina somos tristemente las que sentimos con más intensidad aun estando confundidas entre dos o más amores. Somos uno seres extraños que viven y sienten todo con más intensidad, somos quienes terminamos amando más, ya sea a un hombre o una mujer, quizás por eso, ni el entendimiento ni las diferencias nos quitan ese arrebatado amor hacia nuestras madres, ni las diferencias, los castigos les pueden quitar esa ira de amor femenino, ni a las hijas la rabia. 
La naturaleza femenina está siempre presente, no hay un tiempo determinado para esta que está presente durante toda la vida y como es natural...se va junto a la muerte.