Durante la noche, luego de una insinuante conversación con un muchacho, entre mis propias palabras logré descifrar ciertas cosas en mi vida, que por ejemplo todo este tiempo he estado evitando mandarme cagadas, pero que a su vez eso es lo único que me ofrece la vida respecto a los hombres, y ahí me puse a darle vuelta al asunto, ¿seré yo realmente la del problema? nunca he estado con un weón piolita, de buen criterio, siempre me he visto rodeada de puros weones de mierda, partiendo por casa, un papá de mierda, un hermano weón, fracasos de amigos y fiascos de relaciones, y para qué hablar de weones de paso...me pregunto si soy yo o es que todos los hombres son así. La Michelle por ejemplo me decía que a veces una pecaba de weona también -porque de repente dejamos pasar minos bacanes por ser superficiales o porque simplemente no te calientan, y también porque en este país (shile) son muy machistas y lo tienen muy internalizado y eso los hace ser pencas, puteros y chantas-...duras palabras, pero ciertas también. Cada hombre con quien he compartido un rato siempre se trae algo entre manos, incluso contar sus testimonios con weonas de mierda, ojo, una también puede resultar ser la weona de mierda en la vida de alguien, pero los hombres, los malditos y sensuales hombres a veces la cagan más y con creces.
A pesar de todas mis historias y cuentos sobre estos "mitológicos seres", siempre hay hombres para exceptuar, al menos tengo la tranquilidad que mis queridas amigas están con buenos tipos con quienes he logrado compartir y pasar un grato momento, y que ellas han sufrido tanto como yo por más de algún weón.
Me acuerdo cuando a la Nacha trajo al "llorón" a mi casa, me caía super bien, lo recibí con los brazos abiertos, y nos decía "ustedes se fijan en puros weones"...resultó que la crítica venía muy de cerca, porque poco tiempo después me enteraba de todas sus actitudes de mierda, resultó ser un gran weon, a quien le di de comer, lo dejé entrar a mi casa con la esperanza de que mi amada amiga por fin estaba siendo amada por ser ella, lo deje estirarse en mi cama, compartimos, y él no supo hacer nada más que correr la cara cuando ella lo quiso besar. Y así no solo tengo mis historias para contar, tengo las de mis amigas, la de mi vieja, la de la vecina, las viejas que le cuentan la vida entera a mi mamá, la de mi abuela...la historia de la Chabe que no deja de sorprenderme. Hace unos años en una de sus tantas vueltas un tio de mi vieja volvió para hacer sus trámites de la jubilación, el viejo de joven tuvo fama de picarón y rompe calzones, tuvo un amorío con la chabe y se fue, creo que pasaron más de 30 años y en 2010 se reencontraron, el viejo dejó a su familia en Argentina y se vino a dar la oportunidad con la Chabe...cuento corto se devolvió para Argentina, pero vi por una vez brillar los ojos de esa mujer que decidió quedarse bajo la nube de la soledad, las cosas no resultaron y el viejo volvió con su morena argentina que moría de celos de manera atroz, obvio quizás fue sensato, pero con el corazón de una mujer sola no se juega, que sean solas no quiere decir que deban quedarse como tal, en fin otro corazón más dañado, por otro weon.
Y de mi viejo, de él no quiero hablar, porque rompió mucho, se aweonó demasiado, fue penca, putero, y chanta por sobre todas las cosas, da risa a veces, pero otras noches tan sólo recordarlo así daña. Entonces me remonto a la misma pregunta ¿soy yo la del problema o es que la mayoría de los hombres son así? con certeza sé, que somos adictas a ustedes los hombres, tan pelotudos...
lunes, 29 de mayo de 2017
domingo, 21 de mayo de 2017
Soy una mujer de ciencia
Algunas veces me he visto en la necesidad de experimentar ciertas sensaciones, ¿que tal si...? y comienzo, no son situaciones extremas ni mucho menos, pero siempre la curiosidad por saber cómo son algunas cosas, en mi mundo, son inquietantes por diversos factores e intereses, como la vez que fui al departamento del weon feo y sacó la cinta de medir para decirme cuanto medía su pene. Bueno, está vez decidí hacerme una cuenta en tinder, hace rato venía con esta inquietud gracias a un amigo que se había pololeado a una lola a través de esta red social. No tuve que pasarme si quiera el día completo para lograr catalogar tamaña aplicación.
Me uní a tinder a eso de las 4 de la madrugada de un día jueves y comencé, nope, like y super like, encontré de todo lo que no quería, hombres muy guapos y hombres muy feos, lo divertido es que los tipos a quienes les daba like y lograba conseguir un match no eran tipos que me gustaron del todo, es más era una huevada super superficial, pero aún así no me lo tomé de ese modo o si no hubiera puesto todos mis likes en los hombres muy guapos. A parte de darme cuenta de la gran brecha y desigualdad que hay en esta sociedad, me topé con tipos realmente raros, finalmente conseguí hablar por más de un día con dos tipos, uno era bastante "normal" parecía que no buscaba nada, sólo conversar un rato, me pareció un buen muchacho, pero no se dio mucho a la conversación, no hubo ningún tipo de química, y el segundo tipo, todo un fiasco, le di mi whatsapp con la finalidad de tener una conversación más amena, no quería hacerlo pero fue la curiosidad, conversamos un rato. Yo sé que tinder se creó para personas que buscaban sexo casual, pero como noté algunas experiencias de amigos y conocidos, me pude fijar que tal vez serviría para otra cosa, al final por querer parecer más decente uno se deja llevar por una conversación bien atinada y un empleo educado de las palabras, pero lamentablemente no fue mi caso, al comienzo el tipo parecía agradable, pero luego ya no me agradó más, digo...estoy en todo mi derecho de pescar o no a una persona, no era nada serio y no había nada que perder, sólo un poco de tiempo, algunas palabras e informaciones vanas. Sólo conseguí que me trataran de: "y voh también ni un brillo desde el día uno, al final yo me arrepentí de agregarte, loca bipolar y cagá del mate. Chao" y al día siguiente "y tú, nunca más me pescaste (carita triste) ".
¿Qué esperaba que hiciera después de eso? lo bueno es que no podemos esperar nada bueno de un desconocido, sólo me puedo defender diciendo que nunca lo traté mal, pero me di cuenta que mi indiferencia, de algún modo le llegó al "cocoroco" como dice mi amigo Lennard. Quizás sólo tuve mala cuea, pero ya sería mucho decirlo con naturalidad. No quiero meter al mismo saco a todo el mundo, pero a tinder van a parar puros weones y weonas, este tipo de cosas han hecho que las personas seamos más desechables por querer todo rápido, al instante, y pocas personas se atreven a aceptar que no hay ningún atajo para el amor. Quizás yo también salí un poco antigua y romántica para estas cosas, porque si no fuera por los cochinos y a la vez hermosos sentimientos, no hubiese perdido jamás a quienes quedaron en el camino.
¿Qué esperaba que hiciera después de eso? lo bueno es que no podemos esperar nada bueno de un desconocido, sólo me puedo defender diciendo que nunca lo traté mal, pero me di cuenta que mi indiferencia, de algún modo le llegó al "cocoroco" como dice mi amigo Lennard. Quizás sólo tuve mala cuea, pero ya sería mucho decirlo con naturalidad. No quiero meter al mismo saco a todo el mundo, pero a tinder van a parar puros weones y weonas, este tipo de cosas han hecho que las personas seamos más desechables por querer todo rápido, al instante, y pocas personas se atreven a aceptar que no hay ningún atajo para el amor. Quizás yo también salí un poco antigua y romántica para estas cosas, porque si no fuera por los cochinos y a la vez hermosos sentimientos, no hubiese perdido jamás a quienes quedaron en el camino.
miércoles, 10 de mayo de 2017
Hormonas nucleares.
Si, me traigo un desajuste más o menos hace varios meses, todo me emociona, todo me da rabia, todo lo odio, y a veces todo lo amo, pero no son sólo las hormonas, dicen que el cuerpo se manifiesta ante lo que no queremos ver, en mi caso quizás mi cuerpo está pidiendo a gritos un cariñito, como si los que yo me doy, en todas las formas posibles, no fueran suficientes.
Trato un 50% avanzar en esto con la nula compañía y otro 50% en tratar de controlarme ante el animal que me trae los estribos sueltos, es complicado resistirse, y también cuando algo en tu interior te murmura con inseguridad que no es correspondido, por eso prefiero siempre tomar algo de distancia o hacer como la que toma distancia.
Hoy me tocó como nunca antes me había tocado, me metieron de todo menos uno de esos tibiecitos, esperaba que sólo me dieran pastillas o una inyección de algo, pero me revisaron entera, si, la matrona, me tanteó los senos y me abrió de piernas en esa silla que parece de inquisición, me introdujo un frío especulo, parecía como si la virginidad se hubiese vuelto a apoderar de mi. Al final de todo ese engorroso control me ofrecieron condones, como para prevenir algo, pero fui realista, no los acepté ni para hacer un souvenir, me fui tan con la cola entre las patas, sensible y odiando al mundo entero, odiando la genética por haberme hecho mujer, y aceptando que no haría ningún souvenir en otro largo tiempo más, porque si, tengo un desastre peor que Chernobil con mis hormonas, así que por más que las hormonas me pongan vulnerable, no las pescaré porque hacen que me ponga más idiota de lo normal, me hacen querer y aborrecer, así que no...paso, que le toque a la que viene, yo por el momento he dejado de prestar mis servicios nucleares, por corrosiva, inestable y alarmante.
Trato un 50% avanzar en esto con la nula compañía y otro 50% en tratar de controlarme ante el animal que me trae los estribos sueltos, es complicado resistirse, y también cuando algo en tu interior te murmura con inseguridad que no es correspondido, por eso prefiero siempre tomar algo de distancia o hacer como la que toma distancia.
Hoy me tocó como nunca antes me había tocado, me metieron de todo menos uno de esos tibiecitos, esperaba que sólo me dieran pastillas o una inyección de algo, pero me revisaron entera, si, la matrona, me tanteó los senos y me abrió de piernas en esa silla que parece de inquisición, me introdujo un frío especulo, parecía como si la virginidad se hubiese vuelto a apoderar de mi. Al final de todo ese engorroso control me ofrecieron condones, como para prevenir algo, pero fui realista, no los acepté ni para hacer un souvenir, me fui tan con la cola entre las patas, sensible y odiando al mundo entero, odiando la genética por haberme hecho mujer, y aceptando que no haría ningún souvenir en otro largo tiempo más, porque si, tengo un desastre peor que Chernobil con mis hormonas, así que por más que las hormonas me pongan vulnerable, no las pescaré porque hacen que me ponga más idiota de lo normal, me hacen querer y aborrecer, así que no...paso, que le toque a la que viene, yo por el momento he dejado de prestar mis servicios nucleares, por corrosiva, inestable y alarmante.
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