Con esa primera alusión quiero abrir esta nueva historia, hace unos días un nuevo amigo me contaba sin mucho detalle que había terminado con su pareja. Sólo (sin haber tenido éxito anteriormente)atiné a decirle que nada era eterno, luego me traje tal análisis hasta mi casa ¿es posible realmente que el amor nunca sea eterno?
Es muy raro ya en este siglo querer proyectarse con alguien, tener vida en pareja o tener ganas de poner más seres humanos sobre esta tierra. Entonces llegué al punto de comparar su historia, la historia breve de mi amigo, con la historia de la hermana de una amiga, y así continué, poniendo a más personas en esta cadena de breves, y a la vez largas historias de amor.
Usualmente la idea del amor siempre la llevamos al plano de pareja, amor de pareja, las cuales pueden durar "hasta que la muerte nos separe",o hasta que dejemos de lado el amor romántico o lo que sea que a los filósofos se les haya ocurrido escribir. Hoy con mucha simpleza y abandonada a la idea sobre esto de "nada es para siempre" muchas veces me hace dudar...las separaciones, el no querer asumir que ya no somos dos, y pensar en quien dedicamos tiempo, con quienes tal ves hicimos el amor incansablemente, ya no estarán nunca más para sentir ese placer de no solo satisfacer, sino que también amar.
Entonces fue así que mi amigo, quien ha tenido las cosas muy claras desde que decidió tener la vida que tiene, y así también pensé en la hermana de mi amiga, quien probablemente, no ha tenido la determinación para sujetar su corazón y no siga siendo tan blando después de caer siempre sobre la misma piedra...también pensé en mi madre a quien vi amar firmemente al único hombre que ella consideró el amor de su vida. Sufrimos un rato por ese par, quien creímos nuestro complemento perfecto, esa persona que te puede brindar los mejores momentos de su vida. Lo cierto es que...de estas breves historias de amor que a veces causan decepción, quizás ni tu ni yo nos habíamos dado cuenta antes, que si, hay un amor eterno e inolvidable. Ni tu ni yo ni el resto de las personas quedamos faltos de esta fantasía que jamás termina pues esta consiste en ese amor que creemos perdura hasta después de la muerte. Quizás para algunos suene una ridiculez, pero el único gran vinculo que dura toda la eternidad, eso que puede ser infinito, sin importar edades y vivencias es el amor que sienten los padres a sus hijos y viceversa, así fue como asocié esas breves y largas historias de amor, y cada historia de amor que vivimos. No todos son para siempre ni hasta que la muerte nos separe, aun así contamos con ese incondicional amor de nuestros padres, en mi caso de mi madre y a esos amigos a quienes quieran seguir forjando sobre firme cimentos ese amor, las ganas de poner más vida sobre la vida. No es la compañía para no quedarnos solos, es la compañía que nos enseña toda la vida...duramente a ser libres.
Por eso he concluido que aunque no tengamos una media naranja tenemos una vida completa para vivir, puede ser que mandando a la mierda a esa persona que nos dio la vida de manera constante, aburriéndonos de toda esa sobre protección, pero siendo muy consientes que el día que nos rompan el corazón estará esa persona para componerlo con comida, cariño y mucho amor incondicional, y si queremos cumplir con ese ciclo, cuando nosotros seamos unos viejos ya tenemos como respaldo ese magistral ejemplo de como unir los trozos de un corazón roto.
Por eso he concluido que aunque no tengamos una media naranja tenemos una vida completa para vivir, puede ser que mandando a la mierda a esa persona que nos dio la vida de manera constante, aburriéndonos de toda esa sobre protección, pero siendo muy consientes que el día que nos rompan el corazón estará esa persona para componerlo con comida, cariño y mucho amor incondicional, y si queremos cumplir con ese ciclo, cuando nosotros seamos unos viejos ya tenemos como respaldo ese magistral ejemplo de como unir los trozos de un corazón roto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario