domingo, 1 de enero de 2017

La soledad

Hay noches en las cuales me pregunto ¿qué shusha escribo? y ahí aparecen relucientes y vagas ideas en las cabezas de otras personas. La otra vez un amigo me dijo que escribiera sobre la soledad, sobre el placer de disfrutar la soledad, o momentos de soledad, disfrutar los momentos de soledad.
Y bien, siempre digo que no hay nada más rico que una pajita antes de dormir, o una durante la ducha, pero resulta que el placer no siempre está en satisfacer la parte sexual. Los "escépticos" dirán "pero tu eres escorpión, el signo más caliente" o un "como chucha una mina como tu, si cuando estás con alguien eres terrible" (cuando nunca me han visto con alguien, pero se imaginan la mansa película, todo porque tengo el poto grande y las caderas anchas) volviendo al escorpión, "eres el signo más apasionado del zodiaco" y bla bla bla. Las que me conocen bien, siempre dirán que soy la persona más rara que han conocido, por lo tanto saben muy bien que yo no caigo en ese tipo de calificaciones astrales y zodiacales,pues mi asunto con la soledad y el placer ha ido mucho más allá de buscar placer sexual, de auto complacerme o cualquier cosa que tenga que ver netamente con la sexualidad. 
El placer lo he encontrado en hacer cosas que no se hacen usualmente frente a los demás, es como cuando los hombres eructan ante sus amigos sintiéndose acompañados y cómodos frente a ellos, demostrando así una señal de hermandad y camaradería. Sin querer entrar en comparación de género, lo cierto es que hacemos las mismas cosas. 

Probablemente no sea del todo un placer pero siempre es un gusto exprimirse una espinilla, sacarse los puntos negros, y más asqueroso aún pedorrearse como nadie.
Hay cierto tipo de clasificaciones para las cosas que hacemos cuando estamos en soledad, clasificaciones que se definen con una frase u oración, también sin tener la palabra adecuada, se clasifican por acciones. A continuación un ejemplo de estas:
"Me repite el pebre","Me tiré un peo en la mano". 
Profundas conversaciones en plena soledad, que finalmente resultan ser una descarga de todos los sentimientos reprimidos, creo que ese es uno de mis grandes placeres. A veces imagino que le hablo al tipo que me gusta y luego de caer de nube en nube quedo parada sobre la solida realidad como si me diera con una piedra en la cara(esperando a que se me quite todo ese deseo), ¿pero que hace el resto de la gente? ¿buscan algo de algún placer oculto en plena soledad? es decir, es tiempo nuestro para nosotros y lo matamos como queremos. A mi me gusta estar sola y sentir esa soledad, estar rodeada de absolutamente nada. Quizás busqué esa soledad para que nadie más me dañara, ni siquiera la persona con la que tanto me imagino tantas charlas entretenidas sobre la existencia, la música y la vida que algún día nunca tendremos. 
El placer más grande quizás, en soledad, sea soñar despierto con los pies sobre la tierra, porque si...soy masoquista y sin eso no tendría idea que putas es real. 



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