miércoles, 25 de enero de 2017

La herencia

Cuando hablo de herencias me encantaría estar hablando de dinero, mucho dinero, pero lo cierto es que de las únicas herencias que puedo limitarme a hablar, contar, escribir o relatar es  acerca de la que está en mi cochina genética.
Hace un tiempo discutíamos con mi hermano sobre mi salud, que si no me cuidaba bla, bla, bla...hace unos días me repitió lo mismo y que el había llegado saludable a sus treinta y uno, en cambio yo a mis veintiséis he pasado por diferentes etapas y condiciones...¿o qué esperan, una tipa normal sin problemas? eso sería pedir a la mujer perfecta. Si bien no me ha costado nada asumir, al igual que mi hermano, que nuestra esperanza de vida, por muy saludables que seamos, es baja. La herencia.
 Un día me dijo "guatona, estamos cagaos, yo voy a llegar hasta los 50 y no sé que va a pasar", así que simplemente se ha dedicado a vivir a toda cuerda, no creo que le haya pasado menos que a mi, somos dos corazones hermanos rotos por las mismas situaciones, vencidos por los mismos disgustos...dañados de igual manera, Pero él es más valiente. Él no sabe que lo sé, pero sé tantas cosas de su vida que finalmente llega a ser, a veces, la única persona con la que me siento identificada, sin contar toda esa violencia de hermanos que me propina cada vez que estamos juntos. 
Muchas veces recuerdo a mi abuela paterna (casi todos los días) llegó a los 85 años con muchas dificultades en el camino, caminando con espíritus de la mano que tanto le temblaba. Luego pienso en su marido, mi abuelo que nunca conocí porque ya estaba muerto, murió a los 55 según mi viejo(Cáncer de estomago)la única vez que vi parte de él fue su cadáver en una reducción de tumba hace once años. y así también pienso en el hombre que más amé en esta vida que así como su madre pudo haber llegado a los 85 sin dificultad, pero decidió actuar como su padre y morir bastante más joven (infección renal, cirrosis hepática). Lo que he concluido es que vivo ultra cagada de miedo, y eso no me permite disfrutar nada y a la vez vivo constantemente insatisfecha, pero bien tomo el ejemplo de vida, la maldita gente se enferma a la edad que sea, existe gente con peor cuea que la mía, aunque me sienta como mierda seca, ya saben, si le diéramos vida a la mierda, justo cuando se seca para hacerse polvo, quisiera recién estar emergiendo de un apretado recto y quedarme ahí, quieta y húmeda, fastidiando en el camino...todo el mundo padece de algo incluso insatisfacciones vanas. 
Entonces quedamos en esta herencia maldita de enfermedades, cirrosis, cáncer, diabetes, parkinson y del lado materno más diabetes y más cáncer, pero es aquí cuando me siento un poco menos mierda seca, que al final padecemos de tanto que ni eso es lo que nos termina matando...sólo se nos agota la fuerza para seguir respirando, para seguir viviendo. Quizás como dice mi hermano, nuestra esperanza de vida no sea llegar sólo hasta los 50, quizás la esperanza de vida sea darnos cuenta de lo que tenemos a nuestro alcance para poder vivir.
No me he dignado a quitarme el miedo porque me da miedo, no me he querido quitar la vida para renovarla porque me asusto (metafóricamente hablando) pero siempre hay un suicida mensaje que nos da un poco de voluntad para pararse ante la adversidad incluso cuando se trata de salud. 
"Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde..."





  
  

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